Me escapé de mi casa, que con las persianas bajadas y el frío que no sé por dónde se cuela me desgasta...y me marché dispuesta a aprovechar las últimas hojas de la seronda, pero sólo pude disfrutar de los colores en el viaje de ida:
y es que al llegar a Soria, la tierra despoblada, abandonada y olvidada de casi todos, lo único con lo que me encontré fue el invierno, con su suelo resbaladizo y su paisaje demasiado claro para mis ojos ya acostumbrados a la oscuridad:
Aún así, mereció la pena, no cabe duda.
En el viaje de vuelta me empaparon
Arde de Migala,
Quelqu'n m'a dit de Carla Bruni,
Diariu II,
You are free de Cat Power, y las canciones incomprensibles de Nouhavica.
Hoy me empapa Ibon Errazkin, aunque con el friu y la neblina que reinan en la ciudad, debiera estar disfrutando de los
Actos Inexplicables de Nacho Vegas...mas no están en mis manos, sino tratando de susurrarle a otras orejas.