¿Por qué andáis todos perdidos,
rozando la treintena,
rodando cuesta abajo,
tirando lo conseguido,
o ahogándolo en agria ginebra?
¿Quién os ha hecho esto?
¿Cómo habéis acabado dando tumbos,
retrocediendo sobre vuestros pasos,
huyendo del mundo borrachos
y jugando al escondite con la vida?
¿Qué os ha ocurrido?
¿Por qué no sabéis qué hacer
o cómo seguir adelante,
o no os gusta lo poco que tenéis
y no buscáis lo que os merecéis?
¿De dónde viene este desconcierto,
el desaliento, el desencanto,
el delirio, el desenfreno exagerado
tantas veces impostado?
¿Quién os ha construido?
¿Por qué os refugiáis en dependencias
que secan vuestras ideas y cabezas
y os hunden en una oscura cueva?
¿Por qué no movéis ni un dedo
para salir de ahí, para escapar del fin ?
¿Por qué tanta desidia, tanto silencio?
Os encerráis en vosotros mismos,
no dejáis que nadie os hable ni ilumine,
por temor a que os marque un rumbo
u os dibuje un destino distinto.
No os entiendo,
no comprendo por qué no salís de este círculo
y avanzáis al menos un trecho sin miedo,
sin gafas de sol que oculten vuestra mirada,
sin una copa eterna ocupando vuestra mano,
sin una evasiva por constante respuesta.
¿Adónde vas, generación perdida?
Amigos, ¿qué os aleja de la vida?